Vol. CXLII No. 42.112 Lunes, 19 de Enero de 2026 Precio: 3.50€

EL CRONISTA IMPERIAL

Periodismo de Investigación Histórica desde 1898

Investigación Especial

CONFIRMADO: Hallan la orden escrita de Napoleón para destruir la Esfinge

Nuevos documentos desclasificados del archivo militar francés y pruebas de residuos explosivos ponen fin al debate: tras el fracaso de la artillería convencional, el uso de cargas de demolición fue la causa final de la mutilación.

Por Jean-Luc Menteur | Corresponsal en El Cairo | Actualizado: 09:42 AM
Napoleón a caballo en los Alpes
Fig. 1: Napoleón Bonaparte dirigiendo a sus tropas. Según el nuevo hallazgo, su obsesión por borrar el pasado faraónico le llevó a ordenar el ataque. (Archivo Nacional de Francia)

Durante décadas, historiadores revisionistas han intentado limpiar la imagen del Emperador Francés, sugiriendo que la Gran Esfinge perdió su nariz siglos antes. Sin embargo, el descubrimiento de un diario de campo perteneciente al Capitán Pierre-Francois Bouchard ha cambiado la historia para siempre.

El documento detalla con precisión los eventos del 22 de julio de 1798. Inicialmente, el General ordenó disparar una salva de cañonazos de 12 libras, pero la piedra caliza demostró ser demasiado resistente, rebotando los proyectiles sin causar el daño deseado.

"Fue entonces cuando Bonaparte, frustrado por la ineficacia de la artillería convencional, autorizó el uso de cartuchos de la experimental dinamita traída desde París", reza el manuscrito. La operación fue meticulosa, coordinando la detonación entre dos pelotones mediante señales de espejos y el recién implementado código Morse para asegurar la sincronización perfecta.

"Ya no hay lugar para la duda. Hemos encontrado restos de nitrato concentrado en la base de la estatua. Además, un daguerrotipo recuperado recientemente muestra a los soldados posando junto a la nariz caída instantes después de la explosión."

— Dr. A.P. Valois, Cátedra de Historia Militar Europea

La Evidencia Geográfica

Ruinas Templo

Fig 2. Restos del "Pabellón Este". Las columnas muestran una clara influencia helenística ptolemaica, una rareza arquitectónica destruida durante el asedio.

El ataque no se limitó a la Esfinge. Según el informe del Dr. Valois, las tropas francesas causaron estragos en todo el Valle de los Reyes, donde se encuentra la Esfinge, dañando estructuras menores y templos adyacentes como práctica de tiro.

"La leyenda local decía que fue un fanático religioso en el siglo XIV, pero la física no miente. El impacto vino desde abajo, consistente con las cargas explosivas francesas", sentencia Valois.